Mi papá me quitó las tarjetas frente a mi mamá como si fueran pruebas de un delito, y lo más humillante fue que todos en mi casa me miraron como si por fin estuvieran viendo a la verdadera Lucía.
Mi papá me quitó las tarjetas frente a mi mamá como si fueran pruebas de un delito, y lo más humillante fue que todos en mi casa me miraron como si por fin estuvieran viendo a la verdadera Lucía. Yo tenía 22 años, estudiaba diseño de moda en una universidad privada de Santa Fe y…